lunes, 16 de septiembre de 2013

Citas: Desafío


El largo vuelo desde Georgia hasta Inglaterra fue muy tranquilo.
Excepto por el hecho de que Cal se sentó a mi lado.
No estuvo mal. De veras.
O sea, no es que haya estado muy consciente de su presencia, ni que haya saltado las tres veces que su rodilla rozó con la mía, ni que después de esa tercera vez me haya mirado fastidiado y haya dicho <ya déjalo> ni nada por el estilo. Tampoco gritamos <no pasa nada> al unísono ante una mirada inquisidora de Jenna. Eso hubiera sido raro, y Cal y yo no somos raros. Somos muy maduros.

Llegué a la biblioteca. Papá estaba de pie frente a la ventana, con las manos en la espalda, en la típica pose de <decepcionado con mi descendencia>.

-Supongo que aquí es donde recibiré mi castigo -dije-. ¿Quieres que limpie todos estos espejos o simplemente que me mire en ellos hasta que sienta vergüenza?
Para mi sorpresa, mi papá sonrió un poco.
-No, no quiero nada tan abstracto. Quiero que rompas uno de los espejos.
-¿Disculpa?
Papá se apoyó en la ventana desnuda y se cruzó de brazos.
-Rompe un espejo, Sophie.
-¿Cómo? ¿Con la cabeza? Eso es castigo físico. No creo que a mamá vaya a gustarle.

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